Si no le bastó jugar a la “lotería electoral” en las pasadas elecciones, aún quedan muchos juegos divertidos qué aplicar en la “fiesta cívica de tu amigo Felipito” (sí, así, con gorritos de cono blanquiazules y muchas serpentinas autorizadas por el IFE). Le presento: “Pónle el acento al burro“, una bonita adaptación del juego infantil que a más mexcian*s ha entrenado para andarle agarrando a ciegas las carnosidades posteriores a la concurrencia del metro.
¿Cómo se juega? ¿Cuesta mucho? ¿Será tan divertido como una sesión plenaria?… ¡No, para nada! Basta tener una impresora a la mano, una cámara digital y mucho tiempo libre ¡Yey!
Primero, entra a acentosperdidos.blogspot.com y descarga una de las bonitas plantillas listas-para-imprimirse con acentos coquetos que le harán pasar horas de sano esparcimiento.
Después, imprímelos. Que tu impresora se ponga rquetepunk y no quiera que usted y tod*s sus amiguis se diviertan (señalando cómo l*s diseñador*s gráficos no tienen una puta idea del idioma que hablan) es tan sólo parte de la diversión (los resultados varían).
¡Muy bien! Ya tiene su acento impreso. Ahora recórtelo sin dejar que sus impulsos maniacodepresivos l* tomen por sorpresa y le hagan pasar un rato muy al estilo Silvia Plath. (La redacción de Joseph Cartaphilus le recomienda usar tijeras de punta chatita que sean marca “Barrilito”). ¡Ah! Y casi lo olvido, tome un poco de cinta adhesiva (el “yurex”, pues) y dispóngase a seguir el siguiente paso.
¡Excelente! Ahora, abríguese bien porque está lloviendo y salga a su calle favorita a pegar su acento en cualquier palabra escrita/impresa/construida donde su autor* haya olvidado ponerle el acento. Recuerde: LAS MAYÚSCULAS TAMBIÉN SE ACENTÚAN.
¡Salga y llene el mundo de pegotes! Otr*s ya lo han hecho, mire nomás las imágenes cortesía de ACENTOS PERDIDOS que a continuación le mostramos:
Corra a ACENTOS PERDIDOS a checar más acentos perdidos -y ahora encontrados- o a bajar más acentos para pegarlos por todos lados. Ah, y cuando tenga su foto con el acento coqueto que agregó, mándesela al señor Pablo Zulaica frescopy [arroba] gmail.com. ¡Pero corra!



